“Colecciono pronósticos, anuncios y matices, signos, sospechas y señales…” Los años me han convertido en una abogada de profesión. Voy por la vida jugando ese papel, insatisfecha la mayor parte del tiempo anhelando ser distinta. Soñadora por instinto y solitaria cuando despierto. Amante del amor, de la música y del olor a libros viejos. Hoy me confieso antes ustedes mis mejores críticos y compañeros de letras.
domingo, 24 de abril de 2011
Confesiones de una tonta enamorada
viernes, 4 de febrero de 2011
La noche de ayer
Mis ojos estaban cerrados pero era imposible descansar, me imaginé que despertaba de una pesadilla y que por eso mi inconsciente no quería sumergirse nuevamente.
Prendí la luz de mi mesa de noche, tomé el libro que me acompaña por estos días y continúe mi lectura, intentando aprovechar esa madrugada.
No pude recobrar el hilo de la lectura, empecé a recordar mi pasado, en las cosas que hice y en aquellas cosas que deje de hacer, pero sobre todo en lo que quiero hacer. Recordé a la chica de 20 años que se enamoró por primera vez y la comparé con la mujer de 26 años que se ha vuelto a enamorar.
Sonreí imaginando y solloce recordando, me prometí a mi misma reconocer y confesar mis miedos, Sí, una vez más.
Fue una noche singular, una noche de reencuentros, si un reencuentro con mi ex -yo.
lunes, 17 de mayo de 2010
Enamorada de una posibilidad

Sus palabras penetran mis pensamientos como la brisa primaveral que ingresa en mi habitación cada mañana de octubre,
Hubo veces que quise mirarlo fijamente y decirle que tomaba mis maletas para irme con él y seguir el viaje juntos, pero mi podrida realidad me lo impide, me ata a una rutina repleta de obligaciones que no puedo tirar por el excusado.
Hace tiempo que no disfrutaba la comodidad del silencio, del paréntesis y de los respiros al hablar. ¿Será que me estoy enamorando? Me pregunté aquella tarde de un lunes mientras lo observaba mirar la televisión.
Foto: Cielo Montañezco, capturada por mi cámara.
domingo, 16 de mayo de 2010
Yo y sus ojos azules

Caminábamos de la mano, yo un poco distraída por aquel chilcano de damasco que había tomado minutos atrás, en aquel instante, decidí voltear y mirarlo nuevamente, el silencio nos había gobernado por más de un minuto. Cuando giré mi rostro, sus ojos azules me miraban intensamente, yo sonría cuando él sin dejar de mirarme dijo: “Eres realmente hermosa”.
Mis ojos brillaron tanto como aquella luna de ese jueves en la madrugada. Él llegó esa noche, no nos veíamos por dos semanas. Era nuestra segunda cita. Pero sentía que lo conocía por mucho tiempo. El idioma nunca fue un impedimento, él no hablaba español y yo intentaba utilizar el inglés que aprendí durante mi niñez y tardía adolescencia.
Llegamos al malecón y sus brazos me rodearon, nos quedamos mirando el mar por unos minutos, que parecieron horas. Sus besos en mi frente me transportaban a mis entrañadas fantasías. Él sólo estaría en Lima por unos días, su viaje tenía que continuar. Eso no importaba, si él fue capaz de cambiar su itinerario por verme antes de lo planeado, yo podía cambiar mis días, olvidarme del trabajo, dedicarme a él y a mirar sus intensos ojos azules.
Ese fin de semana fue inolvidable, comenzó un jueves con una llamada a mi celular, un: “Sandra, I’m here”, fue suficiente para decirle a mi jefa que necesitaba vacaciones. Cuando fui a buscarlo esa noche, estaba nerviosa, no lo veía por un par de semanas, sólo me quedaban los recuerdos de aquel día en un playa ecuatoriana y de nuestro intercambio de cuentas de facebook. Nos habíamos despedido con un nos vemos en Lima, pero los correos se convirtieron en diarios, comenzaron con un Hola y se transformaron en un Te extraño, quiero verte pronto.
Toqué el timbre de su hospedaje y alguien salió corriendo, era él, recordaba perfectamente su rostro, no había olvidado lo alto que era, y claro mi memoria había guardado en una caja fuerte sus perfectos ojos azules. Me miró, gritó mi nombre, me abrazó fuertemente, me tomó entre brazos y levantó tan emocionado como un niño de 5 años que va por primera vez a un parque de diversiones.
Bailamos, caminamos, cantamos, jugamos, saltamos y nos miramos por 6 días. Ahora él está por las playas norteñas de Piura, regresa en un par de días nuevamente. Hoy recibí un correo que me decía que llegaba esta semana y que anhelaba estar en Lima y verme de nuevo.
Sé que es un sueño la historia que les cuento hoy, tal vez un sueño que dure unos días más, pero les confieso que espero que este sueño dure por mucho más. Sé que el futuro es tan incierto, que nadie sabe cómo será el mañana, hoy solo sé que me levantó y duermo pensando en él. Si dentro de un mes no es así, eso no importa, los días que tuve no los cambiaría por nada más que por sus intensos ojos azules.
Foto: Capturada por C.J.
martes, 4 de mayo de 2010
Los amigos que no perdí
Existen diversas clases de amigos, están aquellos con los que compartiste tus años en el colegio, aquellos con los que te caíste, con los que aprendiste a bailar, con las que probaste por primera vez un cigarrillo, con las que te acompañaron a tu primera fiesta, con las que por primera vez te embriagaste hasta el punto de cantar por las calles canciones de amor, con las que lloraste y reíste, en este grupo están mis amigas del colegio. Son ellas las que forman y formarán parte de mi familia hasta el fin de mis días, las que elegí y conservo. Aquellas con las que disfruté los años más inocentes y más caóticos de mi niñez y adolescencia. En este grupo está Chivi, Chini, Liqui, Cynthia, Francesca, Roxana, Maja, Maye, Giselle, Marita, Gabriela, Natalia, Lupe, Sonia, Gianina, Susana y muchas más que sin orden de importancia forman aún parte de mi vida.
Existen los amigos que tocan a tu puerta en una etapa en la que las preguntas son más constantes, donde las interrogantes son cada más frecuentes y que no existe la respuesta correcta, en la época en la cual te crees un superhéroe, el rey del mundo y que puedes lograr los más inalcanzables objetivos. Con ellos desarrollas tu personalidad, con ellos aprendes que el mundo es más allá que el límite de tus narices, que no es aquel creado por tus papás, ya no estás con tus amigas que son como tú, No. Aquí creces con individuos perfectamente identificables que contribuyen a construirte lentamente. En este grupo están Carolina, César, Omar, Angela, Julissa, Lorena I., Cynthia B., Luciana, Carla, Cotito, Fernando, Kique, Bet, y aquellos con los que compartí más que las aulas en la universidad. Aquí también están mis ex, que a pesar del tiempo, la distancia y los cambios, son todavía mis amigos.
Asimismo, durante tu vida se van adicionando nuevas personas. Aquellos que eliges que formen parte de tu vida, con los que compartes tu visión del mundo o con los que el agua y el aceite podrían desarrollar una mejor amalgama que tú y ellos, pero que al final son con los que te sientes más cómodo. Son aquellos que el caudal del destino los ha colocado frente tuyo y nunca más se irán. Ahí está Isra, Juanjo, Micael, Rodrigo, el Truji, Fernando, Mauricio, Paola, Vanessa, Omar H., Roberta. Es muy mezquino de mi parte no nombrar a todos que siguen formando parte de mi vida, pero el tiempo y el espacio es corto.
Y así conocí a Jorge, quién inspiró este post. Irónicamente él quiso un post para él sólo, pero es inevitable pensar en mis amigos cuando él forma parte de este grupo que cada día crece como un globo de gas ascendiendo al cielo gris de Lima.
Foto: Montañita - Ecuador, tomada por mí.
jueves, 21 de enero de 2010
Con una llamada

Tus ojos cerrados
Una respiración agitada
Tú en la cama y ella sentada
Las sábanas en el piso
La ventana semiabierta
El aire en tus cabellos
Ella mirándote
…
Sonó el telefóno
…
Era yo.
martes, 3 de noviembre de 2009
Con las puertas cerradas ...
Te creí una vez más… me enredaste entre tus promesas y tus manos calientes
El sol se llevo mis ideas inconclusas y las ganas de confiar en ti nuevamente
No toques mi puerta, porque nadie la abrirá más, no me busques más
Tambaleabas en las escaleras de mis ilusiones
Pero ahora el camino solo te marca la salida…
En mi mesa de noche solo encuentro la lámpara, una cajetilla de cigarros y un frasco vacío de pastillas para no soñar más.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Camino final

Dos almas solitarias caminan al patíbulo y su final se acerca
Sin más sueños que los recuerdos de ayer
Rebosantes de tentaciones que recorren el sendero de sus decisiones
Para transformarse en imaginaciones latentes de perecederas estrellas fugaces
No cambiaste y no lo harás nunca
Sigues siendo el mismo, el mismo de ayer …
"Añorar el pasado es correr tras el viento"
jueves, 1 de octubre de 2009
Soy un alma desnuda ...

Era martes y mientras que conversaba con unos amigos, uno de ellos me miró fijamente y me preguntó: “Sandra, por qué escribes en un blog, te gusta contar tus intimidades?”, entre titubeos no supe que decir, atiné a alzar la voz y decirle: Solo, me gusta escribir…
Esas palabras marcaron mi noche, traté de responderme, de comprender por qué escribo, por qué comparto mis emociones, mis miedos, mis ilusiones, mis secretos, mis tácticas, por qué? Tal vez por ese morbo inconsciente que me sobrepasa, por qué, de repente, quizás… quiera que alguien me lea, que alguien comparta lo que estoy diciendo, que alguien se identifique conmigo, no lo sé.
Solo tengo esa necesidad, esa inexplicable sensación de expresar lo que siento, de contarles lo que no me atrevo a decir cara a cara, tal vez sea una forma de confesar mis culpas, de perdonarme, de aprender, de ser libre, de no guardarme más preguntas, de ser capaz de sentir y decirlo …
O creo que simplemente solo quiero que me conozcan, que me comenten, que sepan que existo y saber que existen.
No les miento, a ustedes jamás podré hacerlo, ustedes me conocen … saben quién soy o quién intento ser día día, tal vez no sepan cuál es mi color favorito, o que prefiero un helado a un pastel, que me encanta dormir antes que ir a trabajar y que lloro de todo …
Pero si conocen a la Sandra melancólica, a la que se tropieza, la Sandra que cae y se levanta, la que reflexiona, conocen al intento fallido de escritora …
Soy un alma desnuda ante ustedes …
Me hacen bien ….
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Debo confesar que ...

Que los domingos duermo hasta tarde,
Que no me baño si es que no tengo que salir,
Que prefiero comer en casa antes que en un restaurant,
Que si no salgo un sábado soy feliz viendo una película sola en mi sofa,
Que me gustan los perros tanto como los gatos,
Que soy heterosexual pero admiro la belleza femenina,
Que le tengo miedo a la soledad tanto como a caerme de rodillas,
Que me encanta ordenar,
Que me enamoro rápido,
Que me gusta hacer el amor hasta el cansancio,
Que miro a los ojos y a las manos constantemente,
Que soy coqueta porque me encanta sonreir,
Que me encanta escribir porque me gusta compartir mi soledad e ilusiones,
Y que tengo tantos defectos como sabores de helados favoritos,
Debo confesar que soy imperfecta.
martes, 29 de septiembre de 2009
Renací entre las montañas

Sentí el aire penetrar entre mis pensamientos,
El reloj se detuvo cuando llegue a la cima
Inexplicable sensación … vacilaba entre los recuerdos de una niña corriendo entre los jardines de la casa de la abuela y los primeros suspiros de mi sobrino
Comprendí que el mundo es más grande del que tengo dibujado en mi cabeza atormentada por el pasado, aprendí a escuchar los lamentos de las aves y el pensamiento de las montañas
Comencé a darle importancia a los segundos y no a los días
Por primera vez me reí de mis miedos y perdoné mis propios errores
Es aquí donde comenzaron mis nuevas ilusiones y mis nuevas aventuras
Renací entre las montañas ...
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Cuestionamientos

Qué ocultas en ese corazón desgarrado de insomnios
...en aquella mirada incandescente, ansiosa y atiborrada de cuestionamientos
...si tus labios fueran capaces de acercarse a los míos como ayer en mis sueños
...todas tus interrogantes se desvanecerían entre las sombras de nuestros músculos imperfectos
Sé valiente por un momento y confiésate …
lunes, 31 de agosto de 2009
El amigo de "Ella" ***Parte I***

Capítulo 1: Encuentros Cercanos
“Él” era amigo de “Ella”, “Él” era chico impetuoso, que “Ella” conoció años atrás en sus primeros ciclos de universidad. Entre separatas y encuentros en los pasillos se conocieron. “Él” era un chico desaliñado, extrovertido y ambicioso; “Ella”, una chica –en esos años- no tan extrovertida como lo es ahora, extremadamente ordenada, estudiosa y muy habladora.
Las conversaciones siempre fueron exquisitas, no importaba el tema; relevante en muchas ocasiones, y otras circunstancial, entre el cosmos, la constitución, las comunicaciones, la fotografía, la literatura, el cine y demás pasaron los años.
Pasaron algunos años y “Él” se desvaneció, probablemente porque “Ella” tenía ocupada sus días y noches en una relación muy pasional.
Una noche se encontraron en una fiestecilla limeña.
“Cuando la vida te ofrece un sueño que supera ampliamente cualquiera de tus expectativas, no es razonable lamentarse de su conclusión”
Bella en “Crepúsculo”
Este post forma parte de una historia creada en la cabeza de la narradora, si existe algún parecido a la realidad espero no herir susceptibilidades.
Es la primera parte de una historia que identificará a muchos de los lectores.
domingo, 16 de agosto de 2009
Lamentos silenciosos

la sentencia del silencio penetró mi pecho
y el frío de tus lamentos entumecieron la línea delgada ubicada entre mis piernas.
Arrastrándome intente continuar y seguir el camino que marcaba el aullido de la loba madre
pero mis inquietantes imperfecciones desconcentraron la intensa mirada de mi objetivo
jueves, 7 de mayo de 2009
Mi sexto sentido

Mis hombros me pesan por seguir cargando tus sonrisas
Mi oídos solo escuchan las vibraciones del roce de tus labios
Y mi lengua solamente quisiera recorrer las comisuras de tu cuerpo desnudo
Solo te veo en mis sueños, en aquellas eternas alucinaciones
Entre lo ajeno y lo lejano
Mis manos me reclaman la suavidad de tus cabellos y la perpetuidad de tu silencio
Y finalmente mis dedos palpitan por reconocer tu rostro
Y por aterrizar en la realidad de tu mundo imaginario
sábado, 25 de abril de 2009
Letras compartidas I

Todos, tenemos algo que compartir, muchos no tienen la habilidad de confesarse, de exponer su vida y transmitirla en palabras habladas…de repente soy una pecadora constante que necesita confesarse para evitar acumular sus pasiones por mucho tiempo, que la aturde el silencio y que no puede vivir sin la tinta entre sus dedos. Quizas. Qué se yo!
La realidad es que muchos de nosotros encuentran en un papel o en una hoja nueva de Word el destino perfecto de sus sentimientos y el catalizador de las emociones más sublimes…
Este espacio ha encontrado gracias a un alma alborotada e iluminadora un balcón para expresarse. De esta manera, de cuando en vez algunos de mis amigos –por decisión propia- podrán expresar algo que tengan guardado con las fuerzas necesarias y suficientes para gritarlo hasta la estratósfera…
Mi invitada en esta primera ocasión es Brenda…quien se confiesa ante su hermana melliza así…
"Mi incondicional e imprescindible
Todos los días tienen ese rato en el cual pienso en ella y me pregunto innumerables cosas ... qué estará haciendo?, dónde andará?, por qué está sensible?, tímida? Y así como me pregunto, le digo a ella que aunque me selle sus labios, ese mal rollito entre ella, o entre las dos, siempre lo llegaré a notar.
Siento que a veces piensa que soy como una ratita a la que le quiere cortar la colita, un espíritu rebelde, y que mi locura llega a extremos inconmensurables, ella me lo dice todo sin decirme nada.
Ella sabe que con todos mis defectos yo siempre estaré para ella, que la cuidaré, protegeré, molestaré, le robaré sonrisas donde no hay hasta estallar, y la mejor parte, es que la amaré todo mi vida donde quiera que este.
Andrea, sabe que tengo secretos, misterios y muchos recuerdos que invaden la soledad que a veces pido, es la única que me entiende y sabe que soy y seré como lo definimos las dos “la otra gran mitad”, en la que podrá confiar siempre, ella es mi amiga, mi hermana, mi melliza y es lo mejor que puedo pedir para tener a mi lado.
A veces trato de decirle que no busque motivos ni el por qué de las cosas, y si así son las cosas es por algo, que la vida da mil vueltas, que uno tiene que alcanzar lo mejor y saber conservar lo que considera bueno para su vida, que el único premio para ella es saber que lo que decide siempre estará bien.
Yo la quieroporque sobran las razones, yo le juro que hay promesas para siempre y yo prometo no cansarme de quererla, su energìa es tan grande que ella sabe que somos como una historia donde no cabe más que un corazón descontrolado cantando a un son acelerado."
sábado, 18 de abril de 2009
Descansa en paz ...
Y volvi a entrar a tu departamento, a ese espacio que me acogió muchos meses atrás. La ubicación de los muebles me resultaba familiar conocía el significado de las luces y de los sonidos que recorrían el ambiente.
Tu cama como siempre destendida, la lap top como siempre prendida con la música habitual y las ventanas abiertas para que el humo del cigarro encontrara su salida.
Nos sentamos y conversamos del presente, de las casualidades y del pasado que no nos vinculaba. Te miraba y tú sonreías, intentaba reconocerte de nuevo, saberte y olerte para entender y asimilar porque eras mi pasado, porque te había escogido en ese momento para compartir nuestras noches.
Simplemente hablabas y trataba que monopolizaras la conversación para convertirme en una simple espectadora. Quise hacerte preguntas, esas preguntas incomodas … ese que hubiera pasado si… pero simplemente no lo hice, no valía la pena.
Debo confesarte que por momentos, en ese pasado, confundí tus palabras y tus manías, pensé, no pierdes nada Sandra, solamente ganas compañía. Ahora luego de varios meses, ya no me pregunto lo mismo, ahora las cosas cambiaron, ahora me pregunto por qué lo hice, por qué te escogí o por qué abrí tu puerta.
No tengo respuestas, no puedo responder fue la soledad, sería absurdo, sería tonto, sería infantil.
Tus manos que intentaron calentarme en esos momentos ya no generan la mas mínima sensación ni en mi mente ni en mi cuerpo.
Las horas pasaron, por ahí también algunos cigarros y unas copas de vino. Tal vez pensaste –erróneamente- “creo que hoy es la noche”, no, te confundiste, las horas pasaban, yo no intentaba seducirte, ese no fue el plan, solo era conversar, sentí que te desesperabas querías más, no sabías qué hacer para conseguirlo.
Luego de tres horas, me levanté, tomé mi cartera. Dije –uy, es tarde, tengo que irme. Oye un gusto, hablamos otro día- Te deje sentado y no terminamos envueltos entre las sábanas .… te equivocaste.
miércoles, 15 de abril de 2009
Mis mil y un risas
Simplemente fue la esencia iluminadora de mis pensamientos, ese musa disfrazada de hombre, esa cereza al final del helado, o tal vez ese grito extasiado cuando llegas al orgasmo. No lo sé. Solamente sé que luego de varios días con la cabeza vacía sin ideas para escribir, sin inspiración nata, solamente llena de aquellos engorrosos contratos que día a día veo en mi calidad de pseudo-abogada (pseudo, no porque no me considere una buena “asistente legal”, pseudo no porque no tenga título y sea una reciente egresada, sino pseudo porque no me consideró una abogada de corazón solo un intento).
La risa burlona, si aquella que emites cuando alguien se cayó y no puedes evitar reírte hasta llorar, no por la desgracia ajena sino porque piensas que te pudo pasar a ti.
La risa compromiso, esa risa que debe nacer que no puedes emitir pero el conjunto de personas que te rodean te obligan a producirla.
Los incentivo a reírse a ser cómplices de sus propias vidas, a reírse de sí mismos …. Escúchenme rio ahora y es por ustedes…
jueves, 26 de marzo de 2009
Confesiones de ... (Segunda Parte)

miércoles, 4 de marzo de 2009
Odio odiarte

No sé cómo mirarte a los ojos nuevamente, no sé si quererte no sé si odiarte de nuevo.
Despiertas la ira más incandescente entre mis venas
Los deseos de odiarte vuelven nuevamente
Mi sangre se caliente y quiero desaparecer entre el pasado y el futuro
Las lunas pasan y quiero despertar nuevamente
Sin odios, con los sentimientos del ayer
Más profundos más intensos y reales
Odio odiarte, pero prefiero odiarte que quererte nuevamente
El silencio de mis ecos taladra mi cerebro cada día más fuerte
Atormentando mis pensamientos más sublimes
Tomate tu tiempo y ódiame para odiarte también
Ya no te necesito
Solamente quiero comenzar de nuevo.



