Mostrando entradas con la etiqueta recuerdo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recuerdo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de marzo de 2009

Odio odiarte



No sé cómo mirarte a los ojos nuevamente, no sé si quererte no sé si odiarte de nuevo.
Despiertas la ira más incandescente entre mis venas
Los deseos de odiarte vuelven nuevamente
Mi sangre se caliente y quiero desaparecer entre el pasado y el futuro
Las lunas pasan y quiero despertar nuevamente
Sin odios, con los sentimientos del ayer
Más profundos más intensos y reales
Odio odiarte, pero prefiero odiarte que quererte nuevamente
El silencio de mis ecos taladra mi cerebro cada día más fuerte
Atormentando mis pensamientos más sublimes
Tomate tu tiempo y ódiame para odiarte también

Ya no te necesito
Solamente quiero comenzar de nuevo.

jueves, 12 de febrero de 2009

El pasado en silencio


Tanto tiempo transcurrió en silencio… a mi mente vuelve el pasado que nunca enterré pero que el viento se lo llevó, me lo arrancó de las manos sin siquiera poder defenderlo, fuiste tú quien huiste de aquellas interminables conversaciones, de las más inesperadas metáforas de vida…

Sí, fueron esas termitas mentales que se comieron poco a poco los recuerdos, que el día de hoy vuelve sin querer irse nuevamente.

En el momento que menos te imaginas, el destino coloca ante tu perdida mirada a aquella ave que voló por tus aires, con nuevos pasados y futuros prometedores. Soy el norte recuerdas? El norte al cual nunca fuiste.

Solamente es cuestión de tiempo, de esperas, de nuevas etapas, de puertas que se cierran y otras que se vuelven a abrir, de encontrar el momento perfecto para volver a cruzarte con tu pasado. Nadie nos asegura que seamos nuevamente un presente, sin embargo, yo te aseguró que hemos recuperado nuestra amistad y esos 7 años en silencio.

Cierren sus círculos, no dejen espacios sin cerrar, no permitan que en el tiempo se pierdan amigos y personajes simplemente cautivadores…

Este post es para ustedes amigos, los que se quedaron en el paso del tiempo, en el frío de mis talones, en mis risas de niña, en mis suspiros adolescentes y en el brillo de mis ojos. Los recuerdo y los extraño…Cada persona que se atrevió a mirarme y a permitirme entrar en sus pensamientos y anhelos, no los he olvidado los recuerdo como si fuera ayer, como si las conversaciones, los nombres, las miradas y los abrazos los sintiera hoy.

miércoles, 21 de enero de 2009

Acompañame a estar sola



Después de varios días intentando encontrar respuestas a las preguntas que de tiempo en tiempo merodean el limbo de mis pensamientos y queriendo a toda costa estar sola, las ideas empezaban a cobrar un latido más fuerte…

Sentía las sábanas de mi cama heladas, sin ganas de empezar el rutinario día frente a un computador. Las facciones de mi rostro no me permitían sonreír, tenía una mirada opaca. Sentía el llamado de la soledad nuevamente … ese eco silencioso pero mordaz.

Fue en ese preciso momento que levanté la mirada en aquella habitación y me tropecé con una persona que simplemente me dijo: “Te acompaño a estar sola”. Mi cabeza no podía comprender la magnitud de aquellas palabras. Una persona en este universo estaba dispuesto a compartir mi soledad, mis miedos, mis fastidios y la desidia de querer continuar con el camino lleno de piedras en el que siento vivir hoy.

Me pidió que no hable para que escuche mi corazón y el suyo conversar en aquella soledad que le exijo cumplir…porque mis labios no pueden moverse, solo pueden sentir su cándida respiración.

Cuantas veces me dijeron que NO, cuántas veces no quise escuchar… ese No que tiene diversas manifestaciones, algunas expresas, algunas otras no tan claras, con acciones me demostraron la negación, la ausencia de respecto y permitieron clavar agujas fuertes que dejaron cicatrices en mi corazón, debilitándolo…

Esa soledad llama a mi puerta en estos momentos sin explicación…pero siento que hoy puedo sonreír porque me siento acompañada…y es por ti.


martes, 9 de diciembre de 2008

19 días y 500 noches

Quise olvidarme de tus recuerdos, quise enterrarte entre mi pasado y mi memoria. Poder arrancarte de mi piel y saber que crecerá una epidermis nueva, sana y sin manchas de engaños. Lo logré. Fuiste satánico, infiel, increíblemente mentiroso. Mis almohadas ya no huelen a ti, tu perfume se ha desvanecido, no hoy sino ayer.

Ya no eres mi pasado, ya no existes. Tus besos duraron 500 noches pero logré olvidarme de ti en 19 días…