
El tiempo selló mis labios
la sentencia del silencio penetró mi pecho
y el frío de tus lamentos entumecieron la línea delgada ubicada entre mis piernas.
Arrastrándome intente continuar y seguir el camino que marcaba el aullido de la loba madre
pero mis inquietantes imperfecciones desconcentraron la intensa mirada de mi objetivo
la sentencia del silencio penetró mi pecho
y el frío de tus lamentos entumecieron la línea delgada ubicada entre mis piernas.
Arrastrándome intente continuar y seguir el camino que marcaba el aullido de la loba madre
pero mis inquietantes imperfecciones desconcentraron la intensa mirada de mi objetivo
