
Luego de aquel inesperado, apasionado y contenido beso, “Él” y “Ella” se citaron en un café.
“Él” la abrazó como una respuesta automática. Evitando que los arrepentimientos inunden esa noche, probablemente para evitar remordimientos innecesarios.
Pasaron las horas y los comentarios subidos a un nivel seductor que ni “El” ni “Ella” previeron.
Hasta que al final de la noche, terminaron envueltos entre las sábanas de un hotel ubicado en las calles lejanas y solitarias de los recuerdos, la calle llamada Olvido y el número de la entrada marcaba 666. Esos y más eran parte de los simbolismos de una relación prohibida, no porque “Ella” y “Él” sean cuerpos imantadamente opuestos sino porque simplemente esa relación excitante tenía limitaciones que ni “Él” ni “Ella” comprendían.
Sus cuerpos necesitados de cariño y calor se desvanecieron entre la oscura y temeraria noche de un mes caluroso de verano y bajo aquella luna que fue testigo del primer encuentro de dos amigos que esa noche resultaron ser exploradores de sus formas cóncavas y convexas.
"Me sentí herida cuando perdí a los hombres de los que me enamoré. Hoy, estoy convencida de que nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Ésa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo, sin poseerlo." (Once minutos – Paulo Coelho)
Esta es la segunda parte de la historia publicada días atrás, la misma que forma parte de la historia de una amiga de la blogger que es casi como ella.
9 comentarios:
A veces las cosas
siguen un rumbo sorprendente, ( con el puro y exclusivo sentido que la palabra ''sorprente '' deleita)...
Y es que bueno , es ahí cuando uno tiene que tener la capacidad de poder dicernir...
lindo , escribis muy lindo.
Está lindo el relato y eso hasta puede acabar en enamoramiento; no voy a decir que me pasó algo similar porque hay varias cosas que difieren, sobretodo porque yo perdí a una amiga totalmente. Hay que saber marcar límites nomás.
Un saludo!!
La Gloriosa: Bienvenidooooooooooo, no se si acabe en enamoramiento, vere en que acaba esta loca aventura literaria! jajaja! si hay veces es muy delgada la linea y los limites entre la amistad y el amor!!!
besos
Yo desde hace mucho tiempo creo que el amor o el querer nunca es sufciente para estar con alguien... Sin embargo se puede tener instantes en el que somos diferentes
un abrazo y que gusto volverte a ver por aqui
saludos
andrés
Historia de mi vida.
Por cierto, me ha provocado terminar de leer once minutos.
sin ofender, ante todo, es un interesantísimo blog al que accedí de mera casualidad en estos recovecos de la basta web, pero a lo que iba previa disculpas, pues leo tus lineas y llegó a la simple vaguedad de un pensamiento que de deja dubitativo a la cuestión que lanzo sin más; denoto ciertos matices lesbicos...
¿lo eres? Espero que la duda no ofenda, sin más antemano disculpas por si fueras homofobica, caso contrario no debería disculparme porque el sabor de tus lineas me dieron esa sensación, bueno fin y saludos, por lo general todo es excelente en tu blog... me la pase entretenido matando el tiempo inexorable....!!
Dave! gracias por entrar!, a ver respondiendo a tu comentario, no soy homofobica para nada!!! Interesante que pienses que los rasgos son lesbicos, si fuera lesbiana no tendria problema en contarlo, pero no llo soy!, pero todos tenemos ciertos lados homosexuales, derepente para ti mi lado es escribiendo! pero bueno! que bueno que te haya gustado!
Gracias
jajajaja no se quién será ese Anónimo, pero borré el comentario por el bien del nombre de la persona que mencionó.
Pero para curiosidad de esa persona, lamentablemente no es él.
Es una persona muy especial, que conozco de otros lares.
Gracias por comentar.
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